Lo confieso… en esos días en los que me siento pequeñita, me acurruco en el sofá y cualquier miedo absurdo se me atraganta, vuelvo a echar de menos cuando no tenía que hacer de superhéroe, y tú tirabas de mi mano salvando cualquier obstáculo…
El viernes rojo ardía como de costumbre, y sentadas en el sofá del fondo hablamos durante horas de la vida y el amor… Una noche de cambios de objetivo y palabras adolescentes, pero sólo para hacernos ver que la vida no es sólo la de los mayores, y que aquellas niñas ingenuas y llenas de esperanza todavía siguen en pie y con ganas de guerra…
…y que no se pierdan nunca…

Aquellos viejos días donde las compañías se juntaban con todos nuestros sueños parecen resucitar en días como hoy, donde la confusión entra sin permiso…

Paseo entre espacios vacíos al son del ritmo que manda mi cuerpo, algo perdida, lo reconozco. Y es que últimamente paso las horas buscando… buscando… algo supongo. Mi reloj se ha empeñado en correr más rápido de lo que pueden mis piernas y ya no tengo tiempo para mirar atrás, como hacía en aquellos viejos tiempos en los que todo era algo más dificil. Será que sigo en mi fase permanente de testeo y ando de aquí para allá dando tumbos sin parar…
…menuda sorpresa…
Olor a sueño pasajero e inalcanzable este que se me aparece en las últimas noches y martillea mi cabeza con desdén. Anoche estaba oscuro y el viento silbaba por la rendija de la ventana pero yo te miré de reojo; siempre de reojo, no vaya a ser que te des demasiada cuenta…
Filed under: dreams

Se han llevado ya la pecera, después de cuatro intentos (era demasiado grande) acaba de salir por la puerta. Qué extraña sensación… Esto es como esas pequeñas cosas que la vida te enseña a amarlas cuando ya no puedes tenerlas… y ahora echo de menos a mi peces. Recuerdo aquellas tardes de verano que pasábamos juntos… me sentaba a su lado y me pasaba horas absorta frente a su ventana, menuda paz… Debería haber aprovechado más su compañía. Me gustaba perseguir sus movimientos mientras soñaba que tenía algún don… sí, yo cuando estoy relajada me pongo a soñar. Soñaba con ser cantante por ejemplo, me autoacompañaba con un piano, negro, precioso, y tocaba tu canción favorita. Entonces tú, presa de la admiración, te acercabas lentamente a mi, mirándome fijamente, como hipnotizada… del mismo modo que hacía yo cuando miraba a mi pecera…
…
Filed under: dreams
…en este caso me guardo las palabras para mi…
Imagen: una calle cualquiera de Gràcia (Barcelona) en fiestas.
Nunca se me dió demasiado bien poner las cartas sobre la mesa. Nunca se me dió demasiado bién. Y ahora nos volvemos a encontrar y me prenguntas que tal me va.
Quisiera ser capaz de decirte la verdad, decirte que me va realmente mal. No te logré olvidar, ni lo intenté quizás. Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar, decirte que nadie me volvió a besar. No te logré olvidar, ni lo intenté quizás…
Conchita
Lanza el grito más ensordecedor y queda atrapado en el aire que lo pasea, modela y marea hasta hacerlo desaparecer, dejando al grito sordo y al mensajero desesperado…
Aprende insensato!!! que no queda otra que esperar a que pase la marea, porque como solía decir ella, todo llega (y todo pasa).
(Y en mi cabeza… el sueño de esta noche, en dónde tú volvías a ser tú, aunque algo más desinhibida, y me susurrabas algo bonito al oído)







